Feliz Navidad porque hemos intentado ser artesanos de fraternidad, tanto y en cuanto, nos los permitía la humana debilidad.
Para Juan María de la Mennais el misterio de la Navidad es hacedor de síntesis, al punto que lo llama Evangelio (Buena Noticia): “Sí, el pesebre es el resumen de todo el evangelio. Vengan, pues, para escuchar a Jesucristo. Sus palabras llegarán a su alma como un suave rocío, la renovarán, la vivificarán y llenos de fuerza y alegría, volverán como los pastores dando gloria a Dios y penetrados de un sincero deseo de tomar en todo como modelo al Salvador del mundo”. (JMLM).
Recemos con él:
“¡Divino Niño!, que naces para salvar al mundo, sé nuestra salvación; que nuestro corazón te sirva de cuna. Dígnate nacer de nuevo en él; aunque no encontrarás, como en tu cuna, más que un poco de paja”
(JMLM)