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Encuentros “Acampada Menesiana” (Bialet Massé) y “Mene Joven” (Llay Llay)

Acampada Menesiana, Bialet Massé

Durante los días 3, 4 y 5 de octubre en Bialet Massé (Argentina), se realizó la Acampada Menesiana para jóvenes de 13 y 14 años.

En ella participaron desde la comunidad de Montevideo (Uruguay), Maldonado (Uruguay), Luján de Cuyo (Argentina), Villa Gobernador Gálvez (Argentina), Buenos Aires (Argentina), y de la comunidad local Bialet Massé (Argentina).
El objetivo principal de la misma además de vivir en Modo Familia Menesiana, es la de profundizar a través de la Pedagogía Menesiana y la Palabra de Dios el lema anual «Un encuentro que transforma».

De esta manera, se pensó y realizó la Acampada como un «gran encuentro» que se dividió en cada día para atender un desafío, encontrarse a uno mismo, encontrarse con Jesús y por último la misión, como manera de dar a conocer a Cristo.
Las experiencias de los acampantes fue transformadora de vida, de corazón y de la manera de vivir, forjando lazos a través de Cristo. Se realizaron actividades diversas como desiertos, caminatas, misa, dinámicas, momentos de oración, velada, y juegos.

Agradecemos a todos los animados, a los animadores y la comisión de jóvenes que llevaron adelante las actividades, a los adultos acompañantes y directivos pastorales junto a los hermanos que permitieron que esta hermosa experiencia se pueda llevar a cabo.

Tomás Gonzales

Mene Joven, Llay Llay

Queremos compartir con ustedes una hermosa experiencia vivida en el encuentro Mene Joven, realizado en Llay Llay, donde participaron con mucho entusiasmo los jóvenes de Culiprán y Llay Llay.

Este encuentro, bajo el lema “Un encuentro que transforma”, fue una invitación a reflexionar, a mirar más allá de uno mismo y a comprometerse con los demás desde el espíritu menesiano.
Durante la jornada, los jóvenes realizaron diversas actividades solidarias, como visitar un jardín infantil para plantar flores, llevar pan y compañía a personas en situación de calle, y también pintar tumbas, recordando así con cariño y respeto a quienes ya partieron.

Estas acciones simples pero profundas, despertaron en cada uno de ellos el deseo de preocuparse por los otros, por aquellos que muchas veces son olvidados. Fue una experiencia que sin duda tocó corazones y fortaleció el sentido de comunidad y servicio.
Además, hubo momentos de juegos, dinámicas y creatividad, donde los jóvenes pudieron conocerse, compartir y disfrutar junto a otros grupos, creando lazos y construyendo nuevas amistades.

El encuentro MeneJoven fue, sin duda, un espacio de transformación, de crecimiento y de esperanza. Una experiencia que nos recuerda que, cuando vivimos el espíritu menesiano, podemos ser luz para los demás y transformar el mundo con pequeños gestos de amor y solidaridad.

Karla Astroza
Educadora

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