El pasado sábado 18 de octubre, peregrinos de las distintas comunidades del Distrito nos volvimos a encontrar para prepararnos para un nuevo destino. También para compartir lo que Saint Brieuc nos regaló. Preciosa y significativa ciudad para los Menesianos. Allí, realidad y Palabra calan hondo en el corazón de Juan María. Nombrado vicario capitular, la vida pastoral de la diócesis le hará ver la realidad y sentirse profundamente llamado para entregarse sin medida al servicio de los pequeños. Esta ciudad vio nacer a las Hijas de la Providencia, fue testigo de la firma del tratado de unión entre Juan María y Gabriel, contempló el proceso de formación de los primeros hermanos bretones.
Esta ciudad y lo que vivió allí Juan María nos invitaron a releer nuestra vida y compartir ¿Qué conmovió nuestros corazones para poner en marcha pies y manos para ser hoy menesianos? ¿Qué Palabras de Jesús tocaron nuestra fibra íntima e impulsaron a vivir comprometidos? Hermoso compartir en comunidades, haciendo testigos a otros del paso de Dios por nuestra vida.
Con el corazón colmado emprendemos el viaje, Beignon nos espera.
Ana Victoria Draper


