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Retiro anual de Hermanos y servicio misionero

(Culiprán, enero de 2026)

“Con sencillez y alegría, los Hermanos comparten cuanto son, cuanto hacen y cuanto tienen”
(RV 58).

Como todos los años, los Hermanos nos hemos reunido del 3 al 8 de enero para vivir nuestro retiro anual y un tiempo de profundo compartir fraterno. En esta ocasión, lo realizamos en Culiprán, Chile, en un clima de encuentro, oración y alegría comunitaria.

Hemos tenido la gracia de contar con la presencia del Hno. Hervé Zamor, Superior General, quien animó el retiro con cercanía y profundidad; también nos acompañó el Hno. Miguel Aristondo Asistente General. Los miembros de la Familia Menesiana se hicieron presentes de modo virtual, ampliando el espíritu de comunión y familia.

Durante el tiempo de retiro, el Hno. Hervé nos ayudó a orar y profundizar un aspecto fundante de la vocación de Hermano y de todo ser humano: la vida fraterna. Tres ejes guiaron su prédica:

  1. Hermanos de Jesús, nuestro Hermano Mayor;
  2. Hermanos de nuestros Hermanos en comunidad y de los laicos de la Familia Menesiana;
  3. Hermanos de cada uno y cada una.

El retiro culminó con una emotiva y festiva celebración de los 50 años de Vida Religiosa del Hno. Joaquín Grijalvo, ocasión de gratitud, memoria agradecida y alegría compartida.

El día 9 de enero, los Hermanos realizamos una peregrinación al Santuario mariano de Lo Vásquez, donde renovamos la consagración del Distrito Divina Providencia a nuestra Madre, la Virgen María, poniendo una vez más nuestra vida y misión bajo su cuidado.

Luego siguieron unos días de compartir fraterno en Asamblea, en los que los Hermanos abordamos temas vinculados a la vida fraterna, la oración y la pastoral vocacional. Finalmente, cerramos esta rica experiencia con unos hermosos días de servicio misionero, compartiendo visitas, celebraciones y el embellecimiento de las capillas del entorno de Culiprán, llevando alegría y esperanza a las comunidades.

“María, llena de gracia, venimos a ti con toda confianza. Acógenos en tus brazos, danos el descanso y la paz. Ábrenos tu corazón y ayúdanos a vivir contigo y en Ti. Confiando todo nuestro ser en tus manos, queremos hacerte un lugar, profundo y duradero en nuestra vida diaria”
(Oración de Consagración a María).

Hno. Carlos Lovatto

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